De la inflación de un dígito a la más alta del mundo (allí…hay mucho trecho)

Cuando Rodrigo Cabezas era ministro de Finanzas (por el año 2005) una de las promesas que más se escuchaba desde el despacho que dirigía era que la inflación en Venezuela llegaría a ser de un dígito. Así sea de 9%, pero de un solo dígito. Su discurso era apoyado por vocero(s) del Banco Central que desde entonces promovían la reconversión monetaria, como símbolo de la fortaleza del bolívar. Decía(n) que la reducción de tres ceros en la moneda venezolana sería, sin duda, la “guinda” de la revolución bolivariana (¡vaya guinda!)
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Luego, vinieron los tiempos de Merentes y Alí Rodríguez Araque, junto con Haiman el Troudi en Planificación, en los que el discurso variaba dependiendo del día. Casi siempre los representantes gubernamentales de turno reconocían el problema estructural de inflación que experimenta el país, pero de cuando en cuando, alguna declaración como “está controlada”, se dejaba colar. Creo que nadie ha olvidado -espero- aquella oportunidad en la que El Troudi aseguraba que, en una familia promedio, donde dos personas recibían salario mínimo, la capacidad de ahorro era de un millón de bolívares (de los viejos) por mes, a pesar de la inflación…

La lista de anécdotas y declaraciones de los voceros bolivarianos en torno al alza de los precios es larga y variante. A veces incoherente con sus propias intenciones “revolucionarias”. También es larga la lista de consecuencias que acarrea consigo una variación elevada en los precios de los bienes y servicios. Eso sí: su interpretación, muchas veces, no varía y es de las cosas más coherentes que decimos a diario: “con alta inflación mi poder de compra cae”; “ya el dinero no alcanza”; “gasté 600 bolívares y que de los fuertes en un mercadito semanal”; “esto se lo llevó quien lo trajo”; “a apretar el cinturón”.

Hoy el BCV dio a conocer que el INPC de enero de 2011 fue de 2,7% y que la variación en el rubro de alimentos y bebidas no alcohólicas fue, nada más y nada menos que ¡4%!. Mal comienzo. Mal enero. Las propias estadísticas del BCV indican que los resultados del primer mes del año están más cercanos a los obtenidos en 2008, año en el que, cabe recordar, la inflación cerró en 30,9%. Con esto no quiero decir, OJO, que la inflación cerrará este año por ese orden. No soy economista ni me atrevo a hacer cálculos que impliquen fórmulas complejas (no los domino), pero expertos como @aliveros y/o la firma @ecoanalitica, aseveraron hoy mismo, que el INPC cerrará el ejercicio fiscal entre 31-33%. En pocas palabras, nuevamente la meta de inflación de 23%, incluída en el Presupuesto de la Nación, no será cumplida ¿Cuándo hará el Gobierno la primera modificación de la mencionada meta? Se escuchan “apuestas”.

No sólo el comienzo fue o es malo. El fin (de 2010) también lo fue. Aunque ya suene trillado, no podemos olvidar que Venezuela registró el año pasado la tasa de inflación más elevada del mundo. El economista @garciabanch decía en junio pasado (El Nacional) que “es probable que Venezuela exhiba la más alta inflación del planeta, considerando que Zimbabue ha controlado la hiperinflación”. No se equivocó. Hoy, después de que el BCV diera a conocer la variación del INPC, el mismo experto aseguró a través de su Twitter que “tal y como indiqué en 2010, que Venezuela exhibiría la mayor inflación del planeta ese año, lo repito ahora en 2011”. (Por cierto, síganlo, aunque dudo que no lo hagan ya)

Es así entonces como en Venezuela se pasa de la promesa de un dígito en la inflación (y que no es tan ajena, considerando que países de la Región así lo han logrado) a registrar la variación más alta de precios en el planeta. Los afectados somos todos, aunque lamentablemente, el incremento de los costos sigue golpeando con más fuerza a los sectores de bajos recursos (ver cuadro excel de IPC anualizado y promedio del BCV, división por estratos ).

Mientras tanto desde el Gobierno se siguen escuchando anécdotas y declaraciones. “Medidas antinflacionarias” vienen y van en el discurso, acompañadas con alguna advertencia aquí, una expropiación por allá, una radicalización más allá y con la convicción de un plan socialista que es ley. Pero no se ve, por ahora, que el enfermo mejore. Todo lo contrario. Mientras tanto me planteo ¿para qué fue que intervinieron el mercado permuta de divisas, considerado por el Gobierno, específicamente por el ahora diputado Jesús Farías, como “el foco inflacionario” del país. Me pregunto también ¿no era que la devalución, la última, la más reciente, la del 30 de diciembre, no incidiría en gran medida en el precio de los alimentos? Seguiré preguntándome ¿cuándo Venezuela tendrá inflación de un dígito? Amén.

Algunos “numeritos”

-Inflación Venezuela 2010: 26,9%
-Meta gubernamental 2011: 23%
-INPC enero 2011: 2,7%
-INPC enero 2011 rubro alimentos y bebidas no alcohólicas: 4%
-Variación del IPC anualizada: 28,9%
-Variación del IPC anualizada para alimentos y bebidas no alcohólicas: ¡¡37,6%!!
-Variación del IPC anualizada para salud: 30,7%
-Variación del IPC anualizada para bebidas alcohólicas y tabaco: ¡¡43,3%!!

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